Ing. Lidia Medina
MP 180 CI
Las formas ¿existen?, ¿son lo que percibimos con nuestros sentidos, son lo que creemos que inventamos con la mente o son los elementos que podemos abstraer con las matemáticas? Las respuestas pueden provenir de la ciencia, de la psicología y de la filosofía.
Las fuerzas físicas del universo y las pulsiones del alma humana se manifiestan externamente, la forma es la manifestación de las fuerzas cuando encuentran su equilibrio, tanto en la naturaleza como en la creación artística. Si nuestro cerebro retiene formas arquetípicas que operan como moldes universales para experimentar el mundo, como enuncia Carl Jung (Suiza, 1875-1961), entonces cuando creamos sólo emulamos a la naturaleza. Tanto la biología, como la física y la química generan formas que sirven para concebir nuevas ideas y resolución de problemas de las obras de arte. Las formas, fuerzas y energía de la naturaleza pueden encontrarse en la expresión artística bajo formas inertes, líquidas, en crecimiento y energéticas.
Paul Cézanne (Francia 1839-1906), concebía el mundo como formas. Descomponía el paisaje en formas geométricas ínsitas en la naturaleza que luego reagrupaba para construir la imagen propia que lo aleja de la realidad. Su universo se componía de esferas, cilindros y conos. Lograba el efecto de solidez volumétrica no con trazos sino con manchas de color. Fue el padre del cubismo en tanto introdujo distintos puntos de vista dentro de una misma composición.

Paul Cézanne-Montaña de Santa Victoria, 1895
A diferencia del arte, la naturaleza es toda ella formas, no tiene fondo. El fondo es un recorte de nuestra mirada. Encuadramos y damos contexto para poner énfasis en las formas. Para el pensador francés René Huyghe (1906-1997) no hay una contradicción entre figura y fondo sino una dialéctica complementaria. El escritor español Javier Cercas va más allá cuando expresa: En literatura, la forma es el fondo.
Georgia O´Keeffe-pintora estadounidense (1887-1986) radicada en Nuevo México- en su obra Pelvis con distancia (1943), nos muestra una forma orgánica en la que el fondo es partícipe necesario del conjunto y con la misma jerarquía, como el título mismo de la obra lo define. El resto óseo representa la estructura intrínseca de la forma de la naturaleza. La mirada penetra la forma ósea para entrever una porción de cielo y las montañas del paisaje desértico. Miramos a través de la figura como si se tratase de una cámara fotográfica.

Georgia O´Keeffe-Pelvis with the distance- pintura (1949), Museo de Arte de Indianápolis
El intelecto depura las formas de la naturaleza y las transpone en términos matemáticos. Euclides (Alejandría, 300 a.C-265 a.C?) con su geometría lineal y plana podía describir las formas de la materia inerte luego, Apolonio de Perga (Perga, 262 a.C-Alejandría, 190 a.C), discípulo de Euclides, con las intersecciones de formas cónicas permitió describir las formas dinámicas de la vitalidad.
El desarrollo de la forma, morfogénesis, requiere de una generatriz y un movimiento. La gramática de la forma es un conjunto de reglas que permiten generar o analizar un elemento a partir de formas básicas y sus reglas de transformación. La proporción áurea, que rige el principio de armonía en el arte, tiene un origen biológico y vital. Este número algebraico irracional ꬾ responde a la proporción: (a+b)/a=a/b= 1,6180 donde a > b son segmentos de una recta. Es la matemática explicando la vida.

Vincent Van Gogh-Noche estrellada-1889
En esta pintura de Van Gogh, las estrellas y el cielo tienen una dinámica que la naturaleza muestra, entre otros, en el cefalópodo marino nautilius y en las galaxias espirales.
Las formas que desarrolla el artista no las inventa, las recrea intuitivamente porque él mismo es parte de la naturaleza.
Para Descartes (1596-1650), Torricelli (1608-1647) y Bernouilli (1654-1705) son espirales logarítmicas, patrones de crecimiento sin cambio de forma.
El arquitecto, ingeniero estructural, escultor y pintor español Santiago Calatrava diseñó el edificio Turning Torso, que se construyó en la ciudad de Malmö en Suecia. Inaugurado en 2005, fue el edificio más alto de Escandinavia en su tiempo con 190 mts de altura y 54 pisos que se desarrollan rotando cada uno con relación al inferior como las vértebras de un torso girado. La columna vertebral es un cilindro de hormigón de 10 m de diámetro de 2,5 m de espesor en la base y 40 cm en la cúspide sobre el que giran 90° nueve cubos que componen el exoesqueleto de acero. De Calatrava es también el puente de la mujer de la Ciudad de Buenos Aires.

Otro patrón constructivo de formas es el fractal, en el que una fracción de un elemento se repite a diferentes escalas componiendo un todo igual en un proceso iterativo de autosemejanza. El nombre fractal (del latín fractus=quebrado) fue acuñado por el matemático polaco Benoit Mandelbrot (1924-2010) en 1975 y desarrollado en su obra Geometría Fractal de la Naturaleza. El patrón que se repite es un algoritmo recursivo. La geometría fractal permite operar sobre lo que llama las rugosidades del universo, ya se trate de galaxias, accidentes geográficos, sistemas circulatorios, etc., allí donde Euclides no alcanza para explicar el mundo.



