Un proyecto de ley nacional avanza en el Congreso y ya hay acuerdos concretos, como la alianza entre YPF y Tesla, que empiezan a definir cómo va a ser la infraestructura de carga en el país. Jujuy tiene la oportunidad de prepararse con tiempo para una demanda que, según especialistas del sector, es considerable pero perfectamente manejable con la planificación adecuada.

En mayo de este año, un legislador nacional oriundo de Jujuy se hizo viral al estacionar su Tesla Cybertruck en la cochera del Congreso. Al día siguiente tuvo que mandarla a la provincia en grúa: la distancia supera los 1.400 kilómetros y en el trayecto todavía no hay infraestructura de carga compatible con ese modelo en particular. Vale aclarar que la Cybertruck es un caso poco representativo: por su batería de gran capacidad y su estándar de conector, no refleja la experiencia de carga de un vehículo eléctrico convencional.

Un auto eléctrico común se carga entre 7 y 11 horas en un circuito domiciliario normal, lo suficiente para completarse durante la noche. Ya hay vehículos utilitarios eléctricos operando en la provincia con ese esquema, sin inconvenientes, y concesionarios que comercializan autos eléctricos en Jujuy cuentan con sus propios puntos de carga para clientes. La tecnología funciona, y funciona bien, para el uso cotidiano que la mayoría de los usuarios le va a dar.

Lo que sí requiere atención es la planificación de la red a medida que la cantidad de vehículos eléctricos crezca. Según se discutió recientemente en la reunión de la Comisión de Energía de FADIE, realizada en Córdoba con representantes de veinte provincias, el consumo adicional que trae la electromovilidad es significativo, pero perfectamente manejable si se dimensiona con tiempo, el mismo criterio con el que la ingeniería eléctrica ya planifica cualquier crecimiento de demanda, desde un barrio nuevo hasta una ampliación industrial.

El consumo que trae la electromovilidad es grande, pero manejable. No es un problema nuevo para la ingeniería eléctrica: es el mismo ejercicio de planificación de siempre, aplicado a una tecnología distinta.

Un mercado que crece, con políticas que lo acompañan

Conviene dimensionar la velocidad del cambio a nivel nacional. Según el informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), en el primer semestre de 2026 se patentaron en el país 42.238 vehículos con motorización híbrida o eléctrica, un 339 por ciento más que en el mismo período de 2025. Dentro de ese total, los vehículos 100 por ciento eléctricos sumaron 3.877 unidades. El segmento todavía es chico frente al mercado total, pero la curva de crecimiento es sostenida y viene acelerándose mes a mes.

En la Argentina, marcas de origen chino como BYD, Chery y MG lideran este crecimiento con modelos híbridos y eléctricos que ofrecen autonomías superiores a los 350 kilómetros en rangos de precio cada vez más accesibles que desafían a la industria tradicional.

Y a nivel de infraestructura, ya hay una respuesta concreta en marcha: el 16 de junio se conoció que YPF firmó una carta de intención con Tesla para desarrollar conjuntamente una red de estaciones de carga rápida en todo el país, combinando la tecnología de Tesla con la red de estaciones de servicio de YPF.

El dato relevante para Jujuy es la escala: YPF tiene más de 1.600 estaciones de servicio distribuidas en todas las provincias del país, una capilaridad territorial que la propia nota periodística describe como el principal atractivo del acuerdo para Tesla. Hoy la red «YPF Punto Eléctrico» tiene alrededor de 40 cargadores operativos, concentrados en el corredor que conecta Buenos Aires con Rosario, Córdoba y la Costa Atlántica. Es un despliegue que recién empieza, y es razonable esperar que se vaya extendiendo hacia otras regiones del país a medida que la demanda lo justifique.

Lo que Jujuy ya viene haciendo bien

La provincia no parte de cero en materia de electromovilidad, ni en capacidad técnica ni en experiencia concreta. El Tren Solar de la Quebrada demuestra que Jujuy puede ejecutar proyectos de electromovilidad con tecnología de punta, integrando energía solar y almacenamiento en baterías de litio, el mismo principio técnico detrás de cualquier sistema de carga para vehículos.

Aunque el pliego general para las líneas tradicionales del transporte urbano, regulado por la Ordenanza N° 8.232/2025, mantiene por ahora los motores convencionales por razones logísticas, el Gobierno de la Provincia y el municipio avanzan en paralelo con un proyecto específico: el Ente Autárquico Regulador de Planificación Urbana (EARPU) lanzó la Licitación Pública Nacional e Internacional N° 02/2025 para la compra de 12 buses eléctricos y 8 cargadores de baterías, con una inversión oficial de 3 millones de dólares, destinados al denominado «Plan Transporte Circular» en San Salvador de Jujuy. El intendente de la capital confirmó que el proyecto conjunto entre el municipio y el Ministerio de Infraestructura provincial sigue avanzando, con definiciones operativas previstas para este año.

Un colectivo eléctrico se carga en una cochera o terminal, con una conexión planificada de antemano, lo cual simplifica bastante su implementación frente al desafío que presenta el vehículo particular, que se carga en puntos mucho más dispersos, una casa, una cochera de edificio, un comercio, y que requiere previsión normativa y de red, más que una dificultad insalvable.

Una oportunidad para el turismo

Hay un ángulo adicional que vale la pena mencionar: el turístico. La Quebrada de Humahuaca es el destino más visitado de la provincia, solo en el verano pasado recibió alrededor de 175.000 turistas, con niveles de ocupación hotelera que en la última temporada de invierno llegaron al 87 por ciento. Pensar un circuito de cargadores públicos en localidades como Purmamarca, Tilcara y Humahuaca no es un capricho tecnológico: es prepararse para dar respuesta a un turista que cada vez con más frecuencia va a llegar en un vehículo eléctrico, sobre todo desde otras provincias o países donde esta tecnología ya está más difundida. Un mapa de carga en el corredor turístico de la Quebrada podría convertirse, incluso, en un atractivo adicional para ese segmento de visitantes.

El proyecto de ley nacional y lo que propone

Además de los acuerdos privados como el de YPF y Tesla, avanza en el Congreso Nacional un proyecto de ley específico: el Régimen Legal de la Electromovilidad. Conocer sus lineamientos generales ayuda a entender hacia dónde se dirige la política pública en la materia, más allá de si se sanciona en esta sesión legislativa o en una posterior.

El proyecto propone que las estaciones de servicio con un despacho mensual superior a los 500 metros cúbicos de combustible instalen, en un plazo de dieciocho meses desde su promulgación, al menos un punto de carga rápida de 50 kW; las que superen los 1.500 metros cúbicos mensuales, dos puntos de 150 kW. Esto alcanzaría a buena parte de las estaciones de servicio de Jujuy, incluidas las de YPF, que como vimos ya está avanzando con Tesla en la tecnología para hacerlo realidad.

También contempla la construcción: los edificios residenciales nuevos con cocheras deberían incorporar, como condición de habilitación, preinstalación eléctrica para carga en la totalidad de las cocheras, con circuito dedicado en al menos el 30 por ciento de ellas. Es una previsión razonable: resulta mucho más simple y económico dejar el cableado listo desde la construcción que reformar después.

Tres frentes de trabajo, no tres problemas

Hay al menos tres áreas donde la provincia tiene tareas por delante, y las tres son terreno conocido para la ingeniería eléctrica local:

• Planificación de la red: a medida que crezca la cantidad de puntos de carga domiciliaria y comercial, conviene ir monitoreando la demanda por zona para anticipar refuerzos de red donde haga falta. Es el mismo trabajo de planificación que la distribuidora ya hace ante cualquier crecimiento urbano o industrial.

• Normativa local de acompañamiento: el proyecto de ley nacional ya define estándares técnicos de referencia, conector Tipo 2 para corriente alterna, CCS2 para corriente continua, protección diferencial obligatoria, y crea un Registro Nacional de Instaladores de Infraestructura de Carga (RNIIC). Contar con reglamentación provincial que se alinee con ese registro le daría previsibilidad a los profesionales locales.

• Formación específica para instaladores: el RNIIC va a exigir técnicos matriculados con formación certificada por fabricante en sistemas de carga. Esa formación todavía no está disponible en Jujuy, y es una oportunidad de trabajo conjunto entre la UNJu, el Estado provincial y el Colegio de Ingenieros, cada uno desde su rol, sin que ninguno tenga que asumirlo en solitario.

Ninguno de estos tres frentes depende de una gran inversión inmediata. Son tareas de planificación y coordinación que se pueden ir avanzando en paralelo a como crece la adopción de vehículos eléctricos a nivel nacional.

Prepararse con tiempo, no correr después

El proyecto de ley nacional fija metas para 2030: al menos 2.500 puntos de carga públicos o semipúblicos en todo el país, una participación de vehículos eléctricos e híbridos enchufables de al menos el 10 por ciento de las ventas anuales, y una electrificación del 15 por ciento del transporte público urbano en ciudades de más de 500.000 habitantes. También prevé incentivos concretos: exención de IVA por cinco años para equipos de carga, reducción de Ingresos Brutos para operadores nuevos, y un crédito fiscal del 50 por ciento para instalación domiciliaria a través de instaladores registrados.

Jujuy tiene tiempo y tiene antecedentes técnicos sólidos para encarar esta transición de forma ordenada. La experiencia con el Tren Solar y el avance de los colectivos eléctricos muestran que la provincia sabe trabajar con estas tecnologías. Lo que queda por delante es extender ese mismo criterio de planificación a la infraestructura pública y a la formación de profesionales, aprovechando que la demanda todavía está en una etapa temprana y manejable. En esa línea de trabajo, el mes próximo se brindará en el Colegio de Ingenieros una charla informativa sobre la situación provincial frente a la movilidad eléctrica, donde además se abordara el aspecto tarifario.

No hace falta alarmarse, pero tampoco conviene demorarse. Las metas del proyecto de ley están fijadas para 2030, y eso deja menos de cuatro años para avanzar en los tres frentes mencionados, red, normativa y formación. Es un plazo razonable si el trabajo empieza ahora, con el mismo criterio técnico con el que la ingeniería jujeña ya resolvió otros desafíos de infraestructura; deja de serlo si se posterga. La transición ya está en marcha en el país. Jujuy tiene la oportunidad de acompañarla con planificación, en lugar de reaccionar cuando la demanda ya haya crecido y el margen de tiempo se haya agotado.

 

https://www.somosjujuy.com.ar/opinion/electromovilidad-jujuy-una-transicion-ya-empezo-n122405