Prensa y Difusión CIJ
En el ciclo de entrevistas de Revista Proyección, dialogamos con el Ing. Hugo Ponce (MP 724 – CIJ), presidente de la Dirección Provincial de Vialidad, quien comentó los desafíos actuales en el mantenimiento y desarrollo de rutas en la Provincia, el rol de los Municipios y su impacto en la vida cotidiana.
—¿Cómo se organiza el trabajo sobre la red vial en una provincia con tanta extensión territorial como Jujuy?
—La provincia es grande y tiene una red vial muy extensa, por lo que el trabajo requiere coordinación permanente. Muchas veces articulamos con los Municipios, que nos plantean las necesidades específicas de las rutas que atraviesan sus jurisdicciones. En ese esquema, ellos aportan mano de obra y nosotros disponemos de la maquinaria, la planificación técnica y la supervisión. Es un trabajo conjunto que permite optimizar recursos y llegar a más lugares.
—¿Qué rol juega la demanda de la comunidad en esa planificación?
—Es clave. Los pedidos de los vecinos son una herramienta fundamental porque nos permiten detectar problemáticas que quizás no estaban en la planificación inicial. A partir de esos requerimientos, enviamos equipos técnicos que evalúan el estado de las rutas y, en base a ese diagnóstico, programamos las intervenciones necesarias. Esa interacción con la comunidad mejora la capacidad de respuesta.
—¿El clima condiciona el desarrollo de las obras?
—Totalmente. El factor climático es determinante. Durante épocas de lluvias, muchas veces debemos modificar la planificación para atender emergencias, lo que implica destinar recursos de manera urgente. En cambio, en la temporada seca (entre mayo y septiembre) es cuando podemos avanzar con el mantenimiento integral y obras más estructurales.
—¿Por qué es tan importante sostener la infraestructura vial?
—Porque no se trata solo de rutas para la producción. Las rutas son esenciales para la vida cotidiana: permiten que los docentes lleguen a las escuelas, que las ambulancias accedan a los hospitales y que las comunidades permanezcan conectadas. La infraestructura vial es un eje central del desarrollo social y económico.
—¿Con qué recursos se están llevando adelante estas obras?
—Actualmente, muchas de las obras se ejecutan con fondos propios de la provincia. Esto implica un gran esfuerzo de gestión, no solo en la inversión, sino también en el sostenimiento de maquinaria, equipos técnicos e inspectores que recorren el territorio. Es un trabajo constante que requiere compromiso y planificación.
—¿Cuáles son los principales desafíos a futuro?
—Uno de los objetivos centrales es avanzar en la repavimentación de rutas que ya cuentan con asfalto y mejorar aquellas que aún son de ripio. La idea es reducir la necesidad de intervenciones cada vez que llueve. También estamos trabajando en mejorar la infraestructura con obras como alcantarillas, recambio de suelos (especialmente en zonas del norte con presencia de arenales) y, cuando es posible, la construcción de puentes, que son más complejos por su costo.
—¿Qué balance hacen de la gestión hasta el momento?
—Uno de los hitos más importantes ha sido la repavimentación de 115 kilómetros de rutas, que abarcan zonas productivas y turísticas de la provincia. La repercusión fue muy positiva: recibimos el reconocimiento de vecinos que hacía años no veían mejoras en esos tramos. Eso demuestra que el camino es el correcto y que el trabajo sostenido tiene un impacto real en la calidad de vida.




